jueves, 25 de octubre de 2007

Lunes por la noche...

Lunes por la noche. Se duerme tu amor en el sillón sin esperar siquiera a los anuncios.

A horas indeterminadas...

A horas indeterminadas te olvida mi amor y vuelve a recordarte cuando el rastro de esa otra, de cualquiera, se ha del todo evaporado.

A eso de las nueve...

A eso de las nueve se cambia de canal mi amor. Pasa de tu amor al de la chica del tiempo.

Agosto en la ciudad...

Agosto en la ciudad. Suda mi amor la camiseta presa del sol, del calor y de tu cuerpo de verano.

Pierde mi amor...

Pierde mi amor el sentido del tiempo y el espacio cuando rozas, aunque sea casualmente, esa zona de mi oreja.

Las tardes de lluvia...

Las tardes de lluvia tu amor no sale de casa. Cree que ya no crece con el agua y perdió el paraguas en una farmacia.

En el invierno...

En el invierno se calienta tu amor los píes congelados frotándolos a traición con los míos que tampoco están muy calientes.

A la hora de la cena...

A la hora de la cena se me quema tu amor con el ajo que condimenta las alcachofas de bote. No deberías venir a besarme o distraerme cuando cocino.

Los sábados por la tarde...

Los sábados por la tarde es tu amor ese bostezo que se te escapa mientras estás tumbada en mi barriga, acariciándome una rodilla y dejando pasar el tiempo simulando ver una película.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Ocho y veintitrés

Ocho y veintitrés. Se constriñe tu amor en el ojo guiñado mientras le pintas la raya.